Tu donación ya está cambiando vidas.
Gracias a la extraordinaria generosidad de nuestra comunidad, cientos de personas donaron, compartieron nuestra campaña, organizaron iniciativas y movilizaron a sus comunidades. Esto es lo que hemos hecho con esa confianza.
La necesidad sigue siendo enorme.
Los terremotos del 24 de junio dejaron una huella de destrucción que supera ampliamente los recursos disponibles. La fase más crítica —la reconstrucción de vidas— apenas comienza.
Esto no es una carrera corta. Es un ultramaratón. Y vamos a estar aquí para toda la distancia.
Por qué nos enfocamos en la recuperación de mediano y largo plazo.
Desde el comienzo tomamos una decisión importante: no enfocarnos en la respuesta inmediata. Los primeros días después de un desastre requieren capacidades altamente especializadas —rescate, atención médica de emergencia, distribución masiva de ayuda— que no son el área de experiencia de Ventura.
Nuestra fortaleza está en otro momento: la recuperación de mediano y largo plazo, cuando las necesidades siguen siendo enormes pero los recursos comienzan a disminuir. Es allí donde podemos aportar mayor valor, diseñando soluciones integrales y trabajando con aliados especializados.
En los primeros días hay mucha confusión sobre el terreno: rutas bloqueadas, información incompleta, necesidades cambiando hora a hora. Una intervención precipitada puede comprometer la efectividad de la ayuda.
Tres líneas principales de inversión.
Recuperación integral de escuelas y comunidades educativas
Combinando alimentación, apoyo psicoemocional y otras herramientas para restituir un entorno seguro de aprendizaje a los niños afectados.
Recuperación integral de familias desplazadas
Apoyando necesidades como alimentación, acompañamiento psicológico y recuperación de medios de vida para familias que lo perdieron todo.
Atención a niños y jóvenes con amputaciones
Atención integral con prótesis, rehabilitación física y acompañamiento psicoemocional durante los primeros 12 meses de recuperación.
Y ese trabajo ya comenzó.
En una de las zonas más afectadas por el terremoto, la escuela abrió excepcionalmente sus puertas durante las vacaciones para crear Aula Abierta: un espacio seguro con actividades educativas, recreativas y apoyo psicoemocional para los niños afectados.
Ventura está proporcionando desayunos diarios a 180–200 niños durante cinco a seis semanas, para un total de al menos 4,200 comidas.
Decidimos trabajar con Pizzería Rústica, un proveedor local de La Guaira, de manera que los recursos destinados a la alimentación también contribuyan a dinamizar la economía de la zona. Además, FEMSA Venezuela aportó generosamente toda la hidratación necesaria para el programa.
En la Unidad Educativa Divina Providencia, estamos apoyando a otra comunidad escolar profundamente afectada con 70 comidas diarias desde el 20 de julio hasta finales de agosto, para un total estimado de 2,940 comidas, en alianza con Alimenta la Solidaridad.
Además, junto a Entre —una plataforma especializada en coaching y terapia— estamos facilitando apoyo psicológico para miembros del personal y de la comunidad educativa.
Aliados estratégicos en este esfuerzo
"Gracias por hacerlo posible."— Denys Aguirrebeitia & el equipo de Ventura
